Autoliderazgo

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AUTOLIDERAZGO

  

Para liderar a otros, tengo que liderarme primero a mi mismo. Parece obvio, pero no siempre es tan fácil ponerlo en práctica. Lo vemos claro, pero no lo practicamos tanto ni tan a menudo como sería recomendable. 

El día a día nos arrastra, y la base de nuestra coherencia interna, la consciencia de nuestra propia identidad, a veces se diluye y nos hace perdernos.

Está claro que nuestra fuerza, nuestra identidad, nuestra coherencia, emanan de nosotros mismos, no de nada externo que nos “vapulee”; y si somos conscientes de cual es nuestro centro, qué es importante para nosotros, qué nos motiva y nos mantiene serenos y orientados, será más fácil enfrentarse a todo lo que venga del exterior, día a día.

Y si yo sé quien Soy, qué quiero transmitir y qué es lo esencial, puedo ayudar a otros a Ser, a actuar también desde su centro, desde su autenticidad y su realidad.

Por eso es tan importante la reflexión personal, el encuentro con uno mismo, el plantearse cada día: ¿estoy siendo quien realmente quiero ser? ¿es esto lo que quiero para mi vida y mi entorno? ¿soy coherente, responsable, confiable para mi mismo? ¿hoy, cada instante?

Y por eso tiene sentido una mirada interior desde la “pregunta constante”, como metodología de descubrimiento. Desde la duda de Descartes, para descubrir ese algo imposible de dudar sobre mi mismo, Mi Esencia.

No olvidemos, además, que somos modelos de nuestro entorno, y que actuar desde nuestro auto-liderazgo más esencial crea consciencia en los demás del suyo propio. Sólo siendo quien soy y actuando desde aquí, tengo fuerza para hacer que otros se lideren, tomando responsabilidad sobre su propia vida. Sólo desde ser quien soy puedo liderar a otros y con otros, juntos, responsabilizándonos de proyectos comunes y éxitos compartidos.

No se trata de los roles que ocupamos dentro de cada proyecto común, sino del empoderamiento de cada persona en las funciones y tareas a desarrollar. Por eso hablamos de proyectos comunes y éxitos compartidos, porque la labor de un buen líder tiene que ver con esto; con liderarse a si mismo y a los demás, para sentir que “liderar y compartir desde mi identidad” es una forma sublime de liderazgo, que crea auténtico valor, dentro y fuera de las personas.


                                                                                                                                                                                                          Enero 2018

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